El dólar arranca la jornada en torno a los 932 pesos
Al inicio de las operaciones de este miércoles 19 de noviembre de 2025, el dólar estadounidense se transa en el mercado chileno a un promedio de 932,03 pesos. Esta cotización supone una variación marginal de -0,06% frente al cierre previo, cuando la divisa había terminado la sesión en 932,55 pesos, de acuerdo con datos compilados por Dow Jones.
En el balance de la última semana, el tipo de cambio acumula un aumento cercano al 0,21%, mientras que en la comparación interanual el dólar aún registra una caída de alrededor de 5,9%. Este retroceso en doce meses refleja la apreciación del peso chileno frente a la moneda estadounidense en el último año.
El comportamiento más reciente del tipo de cambio muestra una reversión respecto de la sesión anterior, cuando el dólar había anotado un leve avance de 0,14%, lo que impide delinear por ahora una tendencia clara.
Menor volatilidad y señales de estabilidad cambiaria
Los datos de los últimos siete días indican que la volatilidad del dólar en Chile ha sido inferior al promedio observado durante el último año, estimado en torno al 10,24%. Esta menor oscilación en las cotizaciones sugiere que el mercado cambiario local atraviesa una fase de mayor estabilidad en comparación con periodos recientes.
La reducción de la volatilidad del tipo de cambio es consistente con un entorno de expectativas más acotadas respecto de movimientos bruscos en la paridad peso-dólar, al menos en el corto plazo.
Perspectivas para la economía chilena en 2025
En paralelo a la evolución del dólar, las proyecciones económicas apuntan a una recuperación moderada de la actividad en Chile durante 2025. El Banco Central de Chile estima que el Producto Interno Bruto (PIB) real crecería en torno al 2,2%, tras dos años de bajo dinamismo en 2023 y 2024.
El débil desempeño previo se ha asociado, entre otros factores, al endurecimiento de las políticas monetaria y fiscal aplicado para contener la inflación que se aceleró tras la pandemia de COVID-19. Dichas medidas incluyeron incrementos significativos en la tasa de interés de referencia y un retiro gradual de los estímulos fiscales extraordinarios.
Aun cuando se espera que la inflación continúe cediendo, el nivel elevado de precios de combustibles y alimentos —que se mantienen por encima de sus tendencias de largo plazo— obliga a una postura prudente respecto al ritmo de recortes de tasas en el próximo periodo.
Riesgos de mediano y largo plazo: inversión y productividad
Más allá de la mejora prevista para 2025, diversos análisis advierten que la economía chilena enfrenta desafíos estructurales que pueden limitar su crecimiento potencial en el mediano y largo plazo. Entre ellos, destaca el bajo ritmo de acumulación de capital público y privado, así como un avance insuficiente de la productividad.
Otro factor crítico es el comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED), que continúa por debajo de los niveles observados hace más de una década, pese al interés que ha generado el país en el contexto del nearshoring. Para consolidar un mayor atractivo de largo plazo, se subraya la necesidad de abordar temas como el costo del capital, la calidad y formación de la fuerza laboral, y la definición de políticas energéticas e infraestructurales estables y competitivas.
También se identifican como desafíos relevantes la inestabilidad social y el nivel de impuestos corporativos, elementos que pueden influir en las decisiones de inversión doméstica y extranjera.
Desigualdad y debate tributario
Aunque los indicadores muestran una reducción moderada de la desigualdad en los últimos años, esta continúa siendo elevada en comparación con los estándares del Banco Mundial. En este contexto, en Chile se ha discutido en reiteradas ocasiones la introducción de un impuesto a la riqueza, sin que hasta ahora se haya concretado su implementación.
El debate tributario se enmarca en la búsqueda de mayor progresividad del sistema, pero también en la necesidad de resguardar el crecimiento económico y la inversión, lo que añade complejidad al diseño de eventuales reformas.
Contexto monetario e histórico del peso chileno
El peso chileno es la moneda de curso legal en Chile desde 1975 y está regulado por el Banco Central de Chile, entidad responsable de la política monetaria y del control de la emisión de dinero. La moneda, cuyo origen se remonta a 1817, se organizó bajo un sistema decimal desde 1851, estructurado inicialmente en 100 centavos.
Con el tiempo, la estructura de monedas ha cambiado. Actualmente circulan denominaciones de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos, esta última la primera moneda bimetálica producida en el país. En 2017 se dejó de emitir monedas de 1 y 5 pesos, y en 2018 el Banco Central inició el retiro gradual de las monedas de 100 pesos acuñadas entre 1981 y 2000, aunque siguen siendo de curso legal.
En años recientes, la economía chilena experimentó uno de los rebotes más rápidos tras la pandemia, con un crecimiento de 11,7% en 2021, impulsado por retiros de fondos de pensiones y apoyos fiscales. Sin embargo, la recuperación del mercado laboral ha sido más lenta y la inflación, alimentada por presiones de demanda, alzas de materias primas, disrupciones de suministro y depreciación cambiaria, elevó la deuda pública hasta niveles no vistos en tres décadas.
En este contexto, la trayectoria del dólar y la estabilidad del peso se seguirán observando de cerca como indicadores clave de confianza, flujos de capital y expectativas sobre el rumbo de la economía chilena.
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