Johannes Kaiser apuesta por "mano dura y economía libre" en el cierre de su campaña
El candidato presidencial chileno Johannes Kaiser, líder del Partido Nacional Libertario, cerró este miércoles su campaña electoral en un masivo acto realizado en el barrio de Providencia, en Santiago, a pocos días de los comicios del 16 de noviembre. Desde un escenario instalado en la avenida Andrés Bello, el diputado de 49 años presentó su propuesta de gobierno bajo el lema «mano dura y economía libre», fórmula que planteó como respuesta a los principales problemas del país.
En su intervención, Kaiser aseguró que su objetivo es «levantar a Chile» y que la combinación de un enfoque de firmeza en materia de seguridad con una apuesta por el libre mercado permitiría retomar la senda de desarrollo. Su discurso se enmarcó en una campaña en la que ha ido ganando visibilidad y en la que algunos analistas lo consideran una posible sorpresa electoral.
Un candidato de extrema derecha en ascenso
Kaiser, definido como ultraderechista por la Agencia EFE, se ha consolidado como una figura relevante dentro del sector más radical de la derecha chilena. Distintos sondeos lo sitúan en tercer lugar, e incluso en segundo, disputando espacios a otros referentes conservadores, entre ellos el también ultraderechista José Antonio Kast, antiguo aliado político con el que hoy compite directamente por el liderazgo del sector.
Las encuestas ubican como favorita para la primera vuelta a la candidata de izquierda Jeannette Jara, aunque sin los votos suficientes para asegurar la Presidencia de forma inmediata. En este escenario, Kaiser aparece como un contendiente con capacidad de alterar el mapa tradicional de la derecha, donde también figura la representante de la derecha tradicional, Evelyn Matthei, cuyo cierre de campaña está programado para el jueves.
Promesas de deportaciones y reformas institucionales
Uno de los ejes centrales del acto fue la inmigración. Kaiser criticó el volumen de extranjeros que ha recibido Chile en los últimos años y reiteró su propuesta de expulsar a quienes se encuentren en situación irregular. Afirmó que el país no puede seguir incorporando un número tan elevado de personas en tan poco tiempo y planteó una distinción entre migrantes que ingresaron de forma legal y quienes lo hicieron por vías no regulares.
«Un país no puede recibir más de 2 millones de personas en 7 y 8 años. La gente que entró legal no tiene nada que temer, pero la gente que entró por la ventana se tiene que ir por la puerta», sostuvo Kaiser ante sus partidarios.
En paralelo, el candidato anunció que, de llegar a La Moneda, impulsará reformas estructurales al Poder Judicial y al Ministerio Público. Su propuesta incluye revisar el funcionamiento de tribunales y Fiscalía, con el argumento de fortalecer el control del delito y la capacidad del Estado para enfrentar la violencia.
Otro aspecto relevante de su programa es la revisión de la inserción internacional de Chile. Kaiser adelantó que promoverá la salida del país de ciertos tratados internacionales que, a su juicio, imponen «límites a la soberanía nacional». No detalló cuáles acuerdos específicos serían objeto de revisión, pero insistió en la necesidad de que Chile recupere mayor margen de decisión sobre sus políticas internas.
Un discurso de orden, libertad económica y crítica a la clase política
Durante el mitin, el líder del Partido Nacional Libertario reforzó su identidad política basada en el nacionalismo, la defensa del orden público y la reducción del rol del Estado en la economía. Ante una multitud con banderas chilenas y consignas a favor de la libertad, Kaiser pidió «sacarle las cadenas» al país para avanzar hacia el desarrollo.
«Vamos a levantar a Chile de la situación en que lo han metido. Mano dura y economía libre, esa es la respuesta», proclamó desde el escenario. «Saquémosle las cadenas a Chile para que pueda desarrollarse y que el sueño de ser un país desarrollado no se quede en eso. ¡Libertad!»
Sus seguidores en el acto destacaron principalmente la crítica del candidato a lo que describen como una «casta política» y valoraron su estilo confrontacional. Entre los asistentes, algunos lo definieron como el aspirante «más honesto» y «más valiente», subrayando su voluntad de enfrentarse a la clase dirigente tradicional.
De desconocido a protagonista del debate político
Antes de su irrupción en la escena nacional, Kaiser era poco conocido en la política chilena. Pasó varios años en Europa, donde ejerció diversas profesiones, y comenzó a ganar notoriedad pública a partir de las protestas sociales de 2019, cuando su canal de YouTube lo convirtió en una figura influyente en ciertos segmentos de la derecha radical.
En 2021, logró un escaño en la Cámara de Diputados como parte del Partido Republicano, liderado por José Antonio Kast. Posteriormente rompió con esa colectividad, a la que ha calificado como una extrema derecha «menos valiente», y fundó su propio proyecto político, el Partido Nacional Libertario, desde donde impulsa una agenda que combina ultraliberalismo económico con posiciones nacionalistas y restrictivas en materia migratoria.
Un cierre de campaña en la recta final antes de las urnas
El acto de Providencia se realizó en la recta final de una campaña que concluye oficialmente el jueves. Jara y Kast ya habían celebrado sus cierres el martes, mientras que Matthei lo hará el jueves, en una contienda marcada por la fragmentación del electorado y por la competencia dentro de los distintos bloques ideológicos.
Además de la elección presidencial para definir al sucesor del mandatario progresista Gabriel Boric, el domingo Chile renovará la Cámara de Diputados y la mitad del Senado, lo que añade relevancia al resultado parlamentario para cualquier futuro gobierno. En este contexto, el desempeño electoral de Kaiser será clave para medir la fuerza institucional de su proyecto y el impacto de su discurso de «mano dura y economía libre» en el panorama político chileno.
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