Milei saluda el triunfo de Kast y destaca afinidad política
La elección de José Antonio Kast como nuevo presidente de Chile, tras imponerse en la segunda vuelta presidencial, generó inmediatas reacciones internacionales. Entre las primeras llegó la del presidente de Argentina, Javier Milei, quien ya había manifestado en el pasado su cercanía política con el líder del Partido Republicano chileno.
Según medios chilenos e internacionales, Milei se ubicó entre los primeros jefes de Estado en felicitar públicamente a Kast por su victoria. El mandatario argentino subrayó la coincidencia en materias como el fortalecimiento de la seguridad pública, el combate a la inmigración irregular y la reducción del tamaño del Estado, líneas que también marcaron su propia campaña presidencial.
Sin fecha para cumbre, pero con horizonte de coordinación
Hasta el 16 de diciembre de 2025, ni La Moneda ni la Casa Rosada han informado oficialmente sobre una fecha, lugar o agenda cerrada para una reunión bilateral entre Javier Milei y José Antonio Kast, quien asume como presidente electo de Chile. No obstante, el tono de los mensajes cruzados y la convergencia ideológica entre ambos gobiernos alimentan la expectativa de un encuentro temprano, ya sea en el marco de una visita oficial o aprovechando foros multilaterales una vez que Kast tome posesión.
La atención mediática se ha concentrado menos en la preparación de una cumbre específica y más en el viraje político que supone la llegada de Kast al poder en Chile, así como en el posible alineamiento con el gobierno argentino en temas clave de la agenda regional.
Ejes de una eventual agenda bilateral
La sintonía entre Milei y Kast se proyecta principalmente en tres ámbitos: seguridad, migración y orientación económica. Ambos líderes han defendido una agenda de mano dura frente al aumento del delito y la criminalidad organizada, situando el orden público como prioridad.
En materia migratoria, comparten discursos críticos hacia la inmigración irregular y la necesidad de reforzar el control fronterizo, un asunto que se ha vuelto central en varios países sudamericanos en los últimos años. Aunque aún no existen lineamientos conjuntos anunciados, observadores regionales anticipan que Chile y Argentina podrían buscar posturas coordinadas frente a flujos migratorios y crimen transnacional.
En el plano económico, Milei ha impulsado un programa de fuerte recorte del gasto público y desregulación, mientras Kast ha propuesto reducir el tamaño del Estado y reimpulsar el crecimiento mediante incentivos al sector privado. Esta visión compartida abre la posibilidad de una mayor articulación en foros económicos regionales y en la discusión sobre el rol del Estado en la economía latinoamericana.
Un giro en el mapa político sudamericano
La elección de Kast se inscribe en un ciclo de cambios de signo político en la región, donde varios países han reemplazado a gobiernos en ejercicio por opciones que prometen un giro hacia políticas más conservadoras o liberales en lo económico. En ese contexto, la alianza política entre Santiago y Buenos Aires podría adquirir relevancia en debates sobre integración regional, seguridad y modelos de desarrollo.
El contundente triunfo de Kast en segunda vuelta, frente a la candidata de la coalición oficialista chilena, ha sido interpretado como una señal del electorado a favor de un endurecimiento en el combate al crimen y una revisión del rol del Estado, factores que también han marcado las recientes transformaciones políticas en otros países vecinos.
Expectativas y cautela en torno a la relación bilateral
A pesar de las coincidencias ideológicas, la concreción de una hoja de ruta común depende aún de definiciones internas en ambos gobiernos y de la dinámica política doméstica que enfrentará Kast una vez en el poder. En Chile, el nuevo presidente deberá negociar con un Congreso donde su partido no tiene mayoría absoluta, lo que podría matizar el ritmo y el alcance de sus reformas.
En la relación bilateral con Argentina, especialistas apuntan a que podrían abrirse espacios de cooperación operativa en control fronterizo, lucha contra el crimen organizado y coordinación migratoria, sin que hasta ahora se hayan anunciado acuerdos específicos. Cualquier avance se dará previsiblemente tras la toma de posesión de Kast y en función de la evolución de las prioridades internas en ambos países.
Por ahora, el principal dato político es el rápido reconocimiento de Javier Milei al triunfo de José Antonio Kast y la proyección de una alianza entre dos gobiernos que se reconocen en una misma corriente ideológica, con potencial impacto en el equilibrio político de Sudamérica.
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